Hasta
ahora estábamos hablando de elementos más estructurales
de nuestro diseño editorial, tales como: la mancha, la retícula,
la selección tipográfica... en esta parte veremos como
trabajar el texto junto con las imágenes así como algunas
"intervenciones" y relaciones especiales que puede establecer
un elemento con el otro.
Mediante la fotografía o las ilustraciones conseguiremos
establecer una serie de puntos de atención que aportarán
color, texturas, dinamismo.. y que será uno de los elementos
de más inmediata comunicación. Para la comunicación
publicitaria será casi imprescindible su utilización
(dependiendo de sectores y productos), configurándose como
un elemento de venta y de centrado de la atención del lector.
La ilustración puede ser más eficaz cuando se trata
de transmitir ideas, mientras que la fotografía es más
literal.
En la maquetación de textos e imágenes podemos seguir
una pauta rígida que nos ajuste tanto un elemento como el
otro a la retícula base o la la línea de base, ya
que muchos programas de composición lo realizan de forma
automática. Aunque lo normal será que luego tengamos
que ajustar las imágenes con respecto a algunas líneas
de texto o a los pies de foto.
Deberemos cuidar la retícula con respecto a las imágenes,
ya que la mayor importancia visual la tienen éstas y su disposición
dentro de la página condicionará el orden de lectura,
el recorrido visual y la atención del lector. Lo normal es
que una vez que tengamos los tamaños de las imágenes
con las que tengamos que trabajar, ajustemos la retícula
y las columnas que la componen, ya que en muchos casos nos encontraremos
con el impedimento por parte de nuestro cliente de modificar el
tamaño de éstas imágenes; además en
otros casos la adaptación de las imágenes a los formatos
de nuestra retícula serán imposible o difíciles
de realizar sin tener pérdida de proporciones o encuadres.
Otra
posibilidad que se ha generalizado desde que el diseñador
utiliza herramientas informáticas es la de que las imágenes
rompan la estructura rígida establecida por la retícula
y las imágenes se inserten dentro de los propios bloques
de textos de una forma más libre, giradas, contorneadas o
atravesando diversos bloques de texto y siendo contorneadas por
las propias líneas de los párrafos en los que se inserta.
El contorneo debe ser en este caso lo suficientemente amplio como
para que deje suficiente aire o espacio de reserva entre la imagen
y las líneas que están alrededor, asimismo como cualquier
otro elemento que se contornee las columnas deben ser suficientemente
anchas como para que lo permitan y no queden espacios de la columna/s
demasiado/s pequeño/s.
El espacio reservado es el espacio que se ajusta entre el texto
y los lados de la caja de éste que lo contiene cuando estamos
poniendo una imagen o ilustración o cuando introducimos un
corondel junto a esa caja de texto. Corondel:
Línea fina que separa dos columnas en sentido vertical.
En separaciones con blanco únicamente se denomina Corondel
ciego. En muchas publicaciones, se utiliza un espacio reservado
de 3 o 4 puntos, que tendrá que ser doble cuando la caja
tiene un fondo de color.
Es recomendable que cuando comencemos a plantearnos el trabajo
de maquetación ya tengamos todo el material que vayamos a
insertar en nuestra publicación, así podremos hacer
una planificación y distribución de los espacios y
los materiales que irán en cada página. El ancho de
la columna, los medianiles o los márgenes definirán
los tamaños de las imágenes o ilustraciones que insertemos
en nuestro espacio de página, ya sean unidas en algunos casos
o separadas, verticalmente por el espaciado entre líneas
y horizontalmente por la pauta de las columnas.
La mayoría de las publicaciones siguen unas pautas ya establecidas
en el diseño editorial y no se apartan de las reglas, pudiendo
resultar correctos aunque no especialmente interesantes desde el
punto de vista del diseño. Alejarse de las pautas tiene un
riesgo y es que el resultado puede ser realmente interesante o un
verdadero desastre. Pero el riesgo es la única forma de conseguir
resultados diferentes: " ¿Quién muere? Muere
lentamente quien se transforma en esclavo del hábito... "
Pablo Neruda.
La monotonía que puede dar la utilización del texto,
puede ser compensada cuando comenzamos a combinar el texto con la/s
imagen/es de distintas formas, obteniendo resultados que pueden
ser sorprendentes y llegando a ofrecer al lector distintas experiencias
o imput sensoriales de diversa índole. Asimismo el texto
también puede tener un uso más gráfico que
textual, jugando con tamaños tipográficos inusuales
o girados con respecto a la horizontal, con respecto a esto último
indicaremos que cuando giramos un texto o una ilustración
deberemos seguir una norma para no dar una sensación de desorden,
siendo importante que uno o dos de los vértices del elemento
girado esté en contacto con una línea base o con la
guía.
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