Empezaremos diciendo que el color en
sí no existe, no es una característica del objeto,
es más bien una apreciación subjetiva nuestra.
Por tanto, podemos definirlo como, una sensación que
se produce en respuesta a la estimulación del ojo y de
sus mecanismos nerviosos, por la energía luminosa de
ciertas longitudes de onda.
El color es pues un hecho de la visión
que resulta de las diferencias de percepciones del ojo a distintas
longitudes de onda que componen lo que se denomina el "espectro"
de luz blanca reflejada en una hoja de papel. Estas ondas
visibles son aquellas cuya longitud de onda está comprendida
entre los 400 y los 700 nanómetros; más allá
de estos límites siguen existiendo radiaciones, pero
ya no son percibidos por nuestra vista.
Lo que ocurre cuando percibimos un objeto
de un determinado color, es que la superficie de ese objeto
refleja una parte del espectro de luz blanca que recibe y
absorbe las demás. La luz blanca está formada
por tres colores básicos: rojo intenso, verde y azul
violeta. Por ejemplo, en el caso de objeto de color rojo,
éste absorbe el verde y el azul, y refleja el resto
de la luz que es interpretado por nuestra retina como color
rojo. Este fenómeno fue descubierto en 1666 por Isaac
Newton, que observó que cuando un haz de luz blanca
traspasaba un prisma de cristal, dicho haz se dividía
en un espectro de colores idéntico al del arco iris:
rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, añil y violeta.
En las artes gráficas tenemos dos
grandes categorías con respecto al color, imagen en
color e imagen en blanco y negro, en éstas últimas
podemos diferenciar: - imágenes a pluma. - imágenes
tramadas: mediante diferentes tipos de gris. Asimismo, las
imágenes en color se pueden dividir en dos categorías:
- colores planos: manchas uniformes de color. - degradados,
también tramadas. El color es un elemento básico
a la hora de elaborar un mensaje visual. Muchas veces, el
color no es un simple atributo que recubre la forma de las
cosas en busca de la fidelidad reproducida. A pesar de que,
sin el color la forma permanece, con frecuencia el Mensajes
es, precisamente, el Color, o lo que sólo puede expresarse
por el Color.
Más allá de la mera identificación
o asociación, el color también se puede emplear
para crear experiencias. El publicista representa el producto
en su anuncio mediante la forma, pero añade las cualidades
del color. El color puede llegar a ser la traducción
visual de nuestros sentidos, o despertar éstos mediante
la gama de colores utilizados. Podremos dar sensación
de frío, de apetecible, de rugoso, de limpio...
El color está presente en todos los
aspectos de la identidad empresarial y de marca. En la identidad,
las empresas pueden hacer que el color sea el principal elemento
de su identidad utilizando un único color o una paleta de
colores como parte de su identidad visual. Si el color se
emplea uniformemente en una serie de elementos de la identidad,
se termina convirtiendo en la rúbrica de la empresa.
Aprender a ver el color y obtener una interpretación
de sus propiedades inherentes ha de ser el punto de partida
si deseamos realizar un tratamiento eficaz de éste
en las distintas aplicaciones gráficas que hagamos.
Podemos establecer diversas clasificaciones de color. Por
ejemplo esta clasificación de "Grafismo Funcional"
(Abraham Moles/ Luc Janiszewski):
- Los policromos, o gama cromática.
Compuesto por colores diversos que encuentran su unidad en
la común saturación de los colores.
- Los camafeos, o matizaciones alrededor
de una coloración principal. Pueden haber tantos camafeos
como colores. No obstante, cabe distinguir en primer lugar
el camafeo cálido (compuesto de tonos que giran alrededor
del rojo y del naranja) del camafeo frío (compuesto
por tonos alrededor del azul cyan y del verde).
- Los agrisados, que comportan colores variados
muy cercanos al blanco (tonos pastel) o al negro (tonos oscuros)
o al gris (tonos quebrados).
- Los neutros, que componen un conjunto
únicamente blanco y negro o que pueden comprender grises
escalonados.