"El
lenguaje de los colores" significa que éstos no sólo
se supeditan a representar la realidad en imagen, sino que también
pueden hablar. Cada color es un signo que posee su propio significado.
El color psicológico:
Son las diferentes impresiones que emanan del ambiente creado por
el color, que pueden ser de calma, de recogimiento, de plenitud,
de alegría, opresión, violencia... La psicología
de los colores fue ampliamente estudiada por Goethe, que examinó
el efecto del color sobre los individuos:
1. El blanco:
como el negro, se hallan en los extremos de la gama
de los grises. Tienen un valor límite, frecuentemente extremos
de brillo y de saturación, y también un valor neutro
(ausencia de color). También es un valor latente capaz de
potenciar los otros colores vecinos. El blanco puede expresar paz,
soleado, feliz, activo, puro e inocente; crea una impresión
luminosa de vacío positivo y de infinito. El blanco es el
fondo universal de la comunicación gráfica.
2. El negro: es el
símbolo del silencio, del misterio y, en ocasiones, puede
significar impuro y maligno. Confiere nobleza y elegancia, sobre
todo cuando es brillante.
3. El gris es el
centro de todo, pero es un centro neutro y pasivo, que simboliza
la indecisión y la ausencia de energía, expresa duda
y melancolía.
Simbólicamente, el blanco y el negro, con sus gradaciones
de gris, son del color de la lógicaª y de lo esencial: la
forma. Por otra parte, el blanco y el negro junto con el oro y plata,
son los colores del prestigio.
Los colores metálicos tienen una imagen
lustrosa, adoptando las cualidades de los metales que representan.
Dan impresión de frialdad metálica, pero también
dan sensación de brillantez, lujo, elegancia, por su asociación
con la opulencia y los metales preciosos. Una imitación debe
evocar la imagen subyacente de valor, puesto que de lo contrario
se conseguirá un efecto contraproducente, y dará la
impresión de falsificación, de baratija.
4. El amarillo: es
el color más luminoso, más cálido, ardiente
y expansivo. Es el color del sol, de la luz y del oro, y como tal
es violento, intenso y agudo. Suelen interpretarse como animados,
joviales, excitantes, afectivos e impulsivos. Está también
relacionado con la naturaleza.
5. El naranja: más
que el rojo, posee una fuerza activa, radiante y expansiva. Tiene
un carácter acogedor, cálido, estimulante y una cualidad
dinámica muy positiva y energética.
6. El rojo: significa
la vitalidad, es el color de la sangre, de la pasión, de
la fuerza bruta y del fuego. Color fundamental, ligado al principio
de la vida, expresa la sensualidad, la virilidad, la energía;
es exultante y agresivo. El rojo es el símbolo de la pasión
ardiente y desbordada, de la sexualidad y el erotismo. En general
los rojos suelen ser percibidos como osados, sociables, excitantes,
potentes y protectores. Este color puede significar cólera
y agresividad. Asimismo se puede relacionar con la guerra, la sangre,
la pasión, el amor, el peligro, la fuerza, la energía...
Estamos hablando de un color cálido, asociado con el sol,
el calor, de tal manera que es posible sentirse más acalorado
en un ambiente pintado de rojo, aunque objetivamente la temperatura
no haya variado.
7. El azul: es el
símbolo de la profundidad. Inmaterial y frío, suscita
una predisposiciÛn favorable. La sensación de placidez que
provoca el azul es distinta de la calma o reposo terrestres, propios
del verde. Es un color reservado y entra dentro de los colores fríos.
Expresa armonía, amistad, fidelidad, serenidad, sosiego...
y posee la virtud de crear la ilusión óptica de retroceder.
Este color se asocia con el cielo, el mar y el aire. El azul claro
puede sugerir optimismo. Cuanto más se clarifica más
pierde atracción y se vuelve indiferente y vacío.
Cuanto más se oscurece más atrae hacia el infinito.
8. El violeta: (mezcla
del rojo y azul) es el color de la templanza, de la lucidez y de
la reflexión. Es místico, melancólico y podría
representar también la introversión. Cuando el violeta
deriva el lila o morado, se aplana y pierde su potencial de concentración
positiva. Cuando tiende al púrpura proyecta una sensación
de majestad.
9. El verde: es el
color más tranquilo y sedante. Evoca la vegetación,
el frescor y la naturaleza. Es el color de la calma indiferente:
no transmite alegría, tristeza o pasión. Cuando algo
reverdece suscita la esperanza de una vida renovada. El verde que
tiende al amarillo, cobra fuerza activa y soleada; si en él
predomina el azul resulta más sobrio y sofisticado.
10. El marrón:
es un color masculino, severo, confortable. Es evocador del ambiente
otoñal y da la impresión de gravedad y equilibrio.
Es el color realista, tal vez porque es el color de la tierra que
pisamos. Hemos visto algunas reacciones que producen los colores
segun nos los describe A. Moles y L. Janiszewski.
Cada dimensión del color está relacionada
con una reacción diferente. Por ejemplo, cuanto más
se satura un color, mayor es la impresión de que el objeto
se está moviendo. Cuanto más brillante es el color,
mayor es la impresión de que el objeto está más
cerca de lo que en realidad está. Las tonalidades de la parte
alta del espectro (rojos, anaranjados, amarillos) suelen ser percibidas
como más enérgicas y extravertidas, mientras que las
de las partes bajas (verdes, azules, púrpuras) suelen parecer
más tranquilas e introvertidas. Los verdes y los azules se
perciben calmados, relajados y tranquilizantes. A la vez, los rojos,
naranjas, y amarillos son percibidos como colores cálidos,
mientras que los azules, verdes y violetas son considerados colores
fríos. Las diferentes tonalidades también producen
diferentes impresiones de distancia: un objeto azul o verde parece
más lejano que un rojo, naranja o marrón. |