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Antes de acometer el estudio de los elementos
básicos que tendremos que considerar a la hora de plantearnos
la realización del diseño, tendríamos que saber
cuales son las leyes que guían la percepción de las
cosas. Es decir, cómo vemos e identificamos la línea,
el color, el contorno, la textura y entorno que tienen las cosas.
Si sabemos como es el proceso de percepción física
y psicológica de los objetos, podremos ser capaces de tener
más elementos para poder nfluir en el receptor de nuestro
trabajo de diseño.
La
percepción de los objetos:
Todas las percepciones comienzan por los ojos,
permitiéndonos tener una mayor capacidad de recuerdo de las
imágenes que de las palabras, ya que las primeras son más
características y, por lo tanto más fáciles
de recordar.
La percepción está condicionada
por el aprendizaje o conocimiento previo que tengamos de los objetos.
Nuestro cerebro tiene tendencia a ubicar los elementos dentro de
los parámetros referenciales que nos hemos construidos a
través de la experiencia previa o conocimiento. Hay varios
factores que influyen en la percepción, como son:
a. La agrupación: tendemos a organizar
los elementos que percibimos en torno a conjuntos significativos
organizados. Es como cuando miramos al cielo y vemos en las nubes
una serie de figuras. Tenemos varias formas de agrupación
por:
Proximidad (la cercanía de los distintos
elementos nos hace tender a agruparlos).
Por Semejanza (cuando los elementos son parecidos
o iguales también tendemos a agruparlos).
Por Continuidad (nuestra percepción
crea continuidad significativa, como en las tramas de una imagen).
Por Simetría (para que los elementos
formen figuras conocidas).
Los signos más básicos de los
niños o de comunicación en la prehistoria nos
pueden demostrar, además de su valor semántico,
una intención natural del ser humano de organizar y estructurar
las imágenes.
b. Percepción figura-fondo: percibimos
los elementos separados del fondo, aunque también podemos
tener la percepción contraria, percibir el fondo como figura
(muy habitual en los juegos de negativo y positivo).
c. Percepción de contorno: El contorno
es precisamente lo que nos hace distinguir o separar la figura del
fondo. Está marcado por un cambio de color o de saturación
del mismo.
d. Pregnancia: Tendemos a rellenar aquellos
huecos de información que nos faltan para completar el objeto
completo. La pregnancia nos permite completar la visión física
que tiene nuestra retina.
La percepción del color:
El mundo material es incoloro. La materia posee
la caracterÌstica de absorver determinadas partes del espectro lumínico.
La luz que no es absorbida es remitida y transmite estímulos
de color diferentes al de la ambientación general, al llegar
estos estímulos espectrales distintos hasta el órgano
de la vista es cuando nos produce una sensación de color.
Consideramos el poder de absorción del material
como el color propio de su cuerpo, y la composición espectral
de un haz de luz como su color luminoso. Aunque la absorción
sólo es una cualidad latente y los rayos de luz sólo
son sus transmisores de información. El color sólo
es sensación de color, producto del órgano de la vista.
Los tres colores primarios:
El ojo cuenta con tres tipos de células visuales, que rigen
tres tipos diferentes de sensaciones, correspondientes a los colores
primarios azul (azul violáceo), verde y rojo (rojo anaranjado).
A partir de ellos se forma para cada sensación de color un
código de tres partes.
A los tres componentes del
órgano de la vista le corresponden ocho colores elementales,
dos acromáticos (blanco y negro) y seis colores elementales
cromáticos (amarillo, magenta, cyan, azul violeta, verde
y rojo naranja). Los ocho colores elementales son las ocho posibilidades
indivisas de variación que resultan de los tres colores primarios.
Representan las sensaciones de color extremas que el órgano
de la vista es capaz de producir.
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