Los colores menos saturados transmiten sensaciones
tranquilas y suaves, por el contrario los colores más saturados
transmiten tensión. Por otro lado tenemos también
el concepto de matiz, que es la mezcla de un color con otro; en
este sentido se puede hablar de rojo granate, de rojo anaranjado
(que tenga una buena parte de amarillo)... Estas diferentes apreciaciones
del color hacen muy dificil una nomenclatura de aceptación
generalizada.
Por otro lado hay que tener en cuenta que el
color está íntimamente relacionado con la luz y
el modo en que esta se refleja. Podemos diferenciar por esto,
dos tipos de color: el color luz y el color
pigmento.
El
color luz: Decíamos en un epígrafe
anterior que los bastones y conos del órgano de la vista
están organizados en grupos de tres elementos sensibles,
cada uno de ellos destinado a cada color primario del espectro:
azul, verde y rojo, del mismo modo que una pantalla de televisión
en color.
Cuando vemos rojo es porque se ha excitado el
elemento sensible a esta longitud de onda. Cuando vemos amarillo
es porque se excitan a un tiempo verde y el rojo, y cuando vemos
azul celeste (cyan), es que están funcionando simultáneamente
el verde y el azul (azul violeta).
Del mismo modo pueden obtenerse colores terciarios
en los que las tres luces primarias actúan a la vez en
distintas proporciones y que hacen posible que, por ejemplo, en
un televisor en color se perciba una enorme cantidad de valores
cromáticos distintos. Este proceso de formación
de colores a partir del trío básico azul, verde
y rojo), es lo que se conoce como síntesis aditiva, y en
ella cada nuevo color secundario o terciario se obtiene por la
adición de las partes correspondientes de los tres fundamentales,
siendo cada una de las sumas de color siempre más luminosas
que sus partes, con lo que se explica el que la mezcla de los
tres permita la obtención del blanco, que es por definición,
el color más luminoso. En este caso de lo que estamos hablando
es del color luz.
Sintetizando:
Bastan tres colores (rojo, verde y azul) para obtener todos los
demás mediante superposiciones. Estos tres colores se denominan
primarios, y la obtención del resto de los colores mediante
la superposición de los tres primeros se denomina
síntesis aditiva. Con este proceso se obtienen los
colores secundarios: magenta (azul + rojo), cyan (verde + azul)
y amarillo (verde + rojo).
El color pigmento:
Por otra parte, cuando manejamos colores de forma habitual no
utilizamos luces, sino tintas, lápices, rotuladores...
en este caso lo que estamos hablando es del color pigmento.
Cuando hablamos del color pigmento hablamos de síntesis
sustractiva, es decir, de pigmentos que aplicamos sobre las
superficies para sustraer a la luz blanca parte de su composición
espectral.
Todas las cosas (menos los medios transparentes)
poseen unas moléculas llamadas pigmentos, que tienen
la facultad de absorber determinadas ondas del espectro y reflejar
otras.
Sintetizando: Este
proceso se denomina síntesis sustractiva,
y es más fácil prever el color resultante (el azul
+ el amarillo originan el verde, el rojo + el amarillo originan
el naranja).