La propiedad más determinante del
color tal vez sea su carácter relativo. Ningún color
puede ser evaluado al margen de su entorno. En el libro "Interacción
del color" Josef Albers afirma que "un mismo color permite
innumerables lecturas". Un mismo tono puede parecer diferente
cuando se coloca sobre diferentes fondos, y diferentes colores
pueden parecer casi el mismo cuando se asocian a distintos fondos.
Como vemos en este ejemplo
el mismo elemento y del mismo color contrastado con fondos de
diferentes de color hace que parezcan que cambia su tono y su
valor.
Además de las diferencias
de tono, los colores reciben influencias que se reflejan en
su luminosidad y oscuridad, calidez y frialdad, brillo y sombra
y según los colores que los rodeen. Según Albers,
la única forma de ver un color es observarlo en relación
con su entorno. Y a pesar de que existe una cantidad ingente
de colores, el vocabulario usual cuenta con no más de
treinta nombres para denominarlos.
Existen dos formas básicas
compositivas del color. Una de ellas es la armonía
y la otra el contraste.
Armonizar:
Significa coordinar los diferentes valores que el color adquiere
en una composición, es decir, cuando en una composición
todos los colores poseen una parte común al resto de los
colores componentes. Armónicas son las combinaciones en
las que se utilizan modulaciones de un mismo tono, o también
de diferentes tonos, pero que en su mezcla mantienen los unos
parte de los mismos pigmentos de los restantes.
En todas las armonías cromáticas, se pueden observar
tres colores: uno dominante, otro tónico y otro de mediación.
El tono dominante, que es el más neutro y de mayor extensión
(su función es destacar los otros colores que conforman
nuestra composición). El color tónico, normalmente
en la gama del complementario del dominante, es el más
potente en color y valor, y el de mediación, que su función
es actuar como conciliador y modo de transición de los
anteriores y suele tener una situación en el círculo
cromático próxima a la del color tónico.
La armonía más sencilla es aquella en la que se
conjugan tonos de la misma gama o de una misma parte del círculo,
aunque puede resultar un tanto carente de vivacidad. Según
diversas teorías la sensación de armonía
o concordancia suscitada por una composición gráfica
tiene su origen exclusivamente en las relaciones y en las proporciones
de sus componentes cromáticos. Sería el resultado
de yuxtaponer colores equidistantes en el círculo cromático
o colores afines entre sí, o de tonos de la misma gama
representados en gradaciones constantes, o del fuerte contraste
entre tonos complementarios, o de los contrastes más suavizados
entre un color saturado y otro no saturado y también de
las relaciones entre las superficies que se asignen a cada valor
tonal de nuestra composición.

Cuando
se trabaja con colores y tipos es importante consolidar la armonía
de los colores, una condición derivada de la elección
de los tonos y de su orden sobre el campo visual. Los diseñadores
que trabajan con un ordenador pueden mezclar pinturas para crear
nuevos tonos seleccionando mezclas de las gamas de colores disponibles.
La mezcla de colores consiste simplemente
en hallar relaciones entre los tonos. Mezclar dos colores para
dar un tercero, por ejemplo, crea un puente visual entre los dos
primeros. El tercer color es un tono nacido de dos colores a los
que se parece. Colocar un color mezclado entre los dos colores
de los que procede no sólo comporta una armoniosa distribución
de los tonos, sino que crea una sorprendente ilusión de
transparencia. Los dos tonos originales parecen dos hojas de acetato
coloreado que se superponen para formar un tercer color.
La
habilidad para hallar similitudes entre los tonos favorece en gran
medida el proceso de selección del color, pues permite combinar
con armonía y equilibrio todos los colores de un diseño.
Contraste:
Se produce cuando en una composición los colores no tienen
nada en común. Existen diferentes tipos de contraste:
-
Contraste
de tono (cuando utilizamos diversos tonos cromáticos).
-
Contraste
de claro/oscuro (el punto extremo está representado
por blanco y negro).
-
Contraste
de saturación (se produce por la modulación
de un tono puro saturado con blanco, con negro, con gris, o
con un color complementario).
-
Contraste
de cantidad (contraposición de lo grande y lo pequeño,
de tal manera que ningún color tenga preponderancia sobre
otro).
-
Contraste
simultáneo (se produce por la influencia que cada
tono ejerce sobre los demás al yuxtaponerse a ellos en
una composición gráfica).
-
Contraste
entre complementarios (Para lograr algo más armónico
conviene que uno de ellos sea un color puro, y el otro esté
modulado con blanco o con negro. El tono puro debe ocupar una
superficie muy limitada, pues la extensión de un color
en una composición debe ser inversamente proporcional
a su intensidad).
-
Contraste
entre tonos cálidos y fríos. Por ejemplo,
en un contraste de claro/oscuro: hay uno o varios colores más
aproximado al blanco y uno o varios colores más aproximados
al negro.
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