Una obra de arte es una composición
de tensiones y resoluciones, de equilibrios y desequilibrios,
de coherencia rítmica en una unidad precaria, pero continua.
La vida es un proceso natural compuesto por estas tensiones,
estos equilibrios y estos ritmos; eso es lo que sentimos, en
la serenidad o en la emoción, como pulto de nuestra propia
vida" (Susanne Langer "Problems of Art").
El contraste puede conseguirse
a través de múltiples articulaciones:
- Contraste
de tono: La utilización de tonos muy contrastados,
claridad-oscuridad, establecen el contraste tonal. El mayor
peso tonal lo tendría aquél elemento con mayor
oscuridad o intensidad tonal, a medida que eliminaramos tono
al elemento perdería fuerza y dimensión dentro
de la composición, por lo cual deberíamos redimensionarlo
para que siguiera manteniendo su peso en el conjunto del diseño.
- Contraste
de colores: El tono tiene mayor fuerza que el propio
color en el establecimiento del contraste. Dentro de las dimensiones
del color (el matiz, el tono y el croma) el tono domina. Después
de la cualidad tonal, el contraste de color más interesante
es la se establece en cuanto a cálidos-fríos.
Como ya vimos en el tema color, las gamas frías verdes-azules
tienen un carácter regresivo, mientras que las gamas
cálidas rojos-amatillos, tienen un carácter
expansivo. Mediante la utilización adecuada de la temperatura
de color en diferentes elementos de la composición
podremos dar mayor dimensión a un determinado elemento
o bien dar la sensación de mayor proximidad. El contraste
complementario es el equilibrio relativo entre cálido
y frío, en concreto Munsell establece, en base a su
teoría del contraste simultáneo, que el color
complementario es el que se sitúa en el lugar exactamente
opuesto de la rueda de colores.
- Contraste
de contornos: Los contornos irregulares ganan la partida
en cuanto a atención a los regulare, reconocibles y
previsibles. Una forma abstracta atrae mucho más la
atención que una forma geométrica conocida.
De la misma forma la creación de texturas o trazos
diferentes se intensifican cuando las yuxtaponemos.
Contraste de escala:
El contraste también puede ser conseguido mediante la
contraposición de elementos a diferentes escalas de las
normales, o la utilización de proporciones irreales.
De esta forma estamos negando la experiencia de percepción
que puede tener el receptor en cuanto a las escalas de los elementos
y por lo tanto creamos una percepción inusual y dramatizamos
la percepción del elemento.
Factor
de tensión y de ritmo:

La tensión dota de fuerza y dinamismo al diseño
y atrae la atención del espectador. Reflejar tensión
no es una tarea fácil, pero hay diferentes caminos
para conseguirlo:
- Método sugestivo,
consiste en dirigir la mirada a un punto concreto, por medio
de otros elementos.
- Método rítmico, consiste en aprovechar la
tendencia que tiene el ser humano en completar secuencias
de elementos.
- Método mecánico, consiste en dirigir la
atención del receptor de una forma obligada.
El factor de ritmo se produce cuando encontramos
una repetición secuencial de un conjunto de elementos.
Con esta técnica se puede producir dinamismo y armonía
en nuestra composición. Es capaz de transmitir movimiento
dentro del área de diseño, gracias a la aproximación
de elementos semejantes.
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