El
primer análisis que realiza el ojo en la percepción,
queda reafirmado o contrastado a través del tacto, que nos
transmite otra información. La textura
está relacionada con la composición de una sustancia
a través de variaciones diminutas en la superficie del material.
Con la luz, es el elementos clave en la percepción del espacio
por su capacidad para orientar la visión estereoscópica.
Se produce mediante la repetición de luces y sombras en un
espacio gráfico, motivos iguales o similares que se repiten
en el soporte.

Con todo, la mayor parte de nuestra experiencia
textural es óptica, no táctil. Mucho de lo que percibimos
como textura está pintado, fotografiado, filmado... simulando
una materia que realmente no está presente. Es un hecho que
se da también en la naturaleza, ya que muchos animales adoptan
o tienen aspecto de lo que les rodea para defenderse de los enemigos,
se confunden con la textura de contexto.
- Escala: Todos los
elementos visuales tienen capacidad para modificar y definirse
unos a otros, esto es lo que denominamos escala. Lo veremos más
adelante.
- Dimensión:
La dimensión existe en el mundo real. No sólo podemos
sentirla, sino verla a través de la visión estereoscópica
binocular. En las representaciones bidimensionales se simula mediante
la técnica de la perspectiva. La perspectiva utiliza la
línea y fórmulas y reglas exactas para crear los
efectos volumétricos e intentar representar la realidad.
En la fotografía predomina la perspectiva.
La lente tiene propiedades parecidas a las del ojo excepto en
que éste tiene una visión periférica mucho
más amplia y que la cámara intenta emular a través
de los objetivoso de las lentes de ojo de pez.
- El movimiento:
Es uno de los elementos visuales que implica y dota de más
fuerza. Realmente solo está implícito en cierto
elementos, aunque existen técnicas capaces de engañar
el ojo. La impresión de movimiento en aquellas expresiones
visuales estáticas es más dificil de conseguir,
pero termina derivando de nuestra experiencia de movimiento de
la realidad.
El fenómeno fisiológico de la
"persistencia de la visión" nos permite que
veamos movimiento donde no lo hay. El cine se basa en este fenómeno
y consigue, a través de diferentes imágenes estáticas
con sutiles diferencias y en intervalos de tiempo apropiados
(28 imágenes por segundo), la ilusión o efecto
de movimiento.
En el proceso de la visión no existe
demasiado descanso, el ojo escudriña constantemente todo
lo que se le pone ante él y observa características
como las tensiones y rítmos compositivos sacando conclusiones
de "movimiento".
- El color: Es uno
de los elementos fundamentales y más evidentes del diseño
y el que puede imprimir más carácter y dinamismo
a los elementos que se aplica.
Como es un elemento amplio y complejo, necesita
un apartado diferente que tocaremos en el siguiente tema. |