Las
tipografías de cada familia tienen distintos grosores y anchos.
Algunas familias están formadas por muchos miembros y otras
no. Por ejemplo la "Stone" incluye las dos variantes de
con y sin serif. Dentro de una misma familia tipográfica hay
ciertos caracteres que la diferencian entre sí, como son:
- 1. Anchura del
trazo: Según la anchura del trazo pueden clasificarse
en extrafina, fina redonda, negra o supernegra (de menor a mayor).
- 2. Proporción
entre ejes vertical y horizontal: se clasifican en redonda
(cuando son iguales), estrecha (cuando el horizontal es menor
que el vertical) y expandida (cuando el horizontal es mayor).
- 3. Inclinación
del eje vertical: son las llamadas itálicas o cursivas.
Generalmente esta inclinación es de 15 grados.
- 4. Cuerpo:
Es el tamaño de la letra, se mide en puntos tipográficos.

Actualmente resulta muy complicado realizar una
clasificación de tipos, ya que existe una gran variedad y
mezcla de estilos. Podemos hacer una clasificación histórica
de los mismos que podría ser: Gótico; Romano (tradicional,
de transición, moderno, del siglo XX); slab serif (o egipcio);
sin serif o lineal y, por último de trazo.
También podemos hacer una clasificación
más genérica en cuanto a clasificar los tipos de letras
en dos grandes familias por medio de una característica de
estas, la "serifa", o remate que poseen algunas letras
en sus terminaciones y que tradicionalmente se le ha visto como
cualidad facilitar la lectura o sin "serifa". Sin embargo,
posteriormente se ha comprobado en investigaciones en cuanto a legibilidad,
que existe poca diferencia entre ellas. El "set" o espaciado
entre letras, tiene mayor importancia en el aspecto de facilitar
la lectura.
Una
clasificación histórica puede ser:
- 1 Gótico:
Fue el primer carácter de imprenta usado en Europa. Es
un tipo de letra que imita la escritura a mano que llevaban a
cabo los monjes con un plumín ancho. Varía desde
la más antigua, de ojo pequeÒo, hasta las influenciadas
por el estilo renacentista, de ojo más ancho y más
legible.
- 2 Romana (o con
serif): Se distinguen cuatro tipos:
- A. Son los primeros tipos romanos basado
en la columna de Trajano. El palo de la letra está
adornado con una base con serif que surge de las letras talladas
en piedra (Bembo, Platin).
- B. De transición: Se denominan así
a los que se producen en el siglo XVIII. Las mejores calidades
del papel y de impresión posibilitan una variación
en su grosor y se hacen más finos (Garamond y Baskerville).
- C. Modernos: Se caracterizan por tener
los serif horizontales y delgados (Bodoni).
- D. Del siglo XX: Mejoran su legibilidad.
Se diseñan tipos de letra derivados del romano, con
el ojo de mayor tamaño (Times New Roman). Por lo tanto,
algunas de estas letras de estilo romano son: TIMES, BODONI,
GARAMOND, BEMBO, BASKERVILLE, BODONI o CENTURY EXPANDED. Además
de que existan muchas otras, hay diferentes estilos dentro
de cada una, como por ejemplo, Garamond Italic, Garamond Semibold...
- 3 Egipcio: Se
deriva del romano. Tienen astas iguales y más anchas y
el remate rectangular (Rockwell, Clarendom).
- 4 Palo seco (o sin serif):
Algunas de estas letras son: HELVETICA, GILL SANS, FRANKLIN GOTHIC,
FRUTIGER o FUTURA, UNIVERS. Al igual que el primer grupo, existen
muchas más y hay diferentes estilos dentro de cada una,
como por ejemplo, Gill Sans Bold, Gill Sans Bold Italic...
- 5 Otros: Algunos
tipos más modernos y con amplias variaciones se escapan
de la clasificación anterior creando nuevas familias como,
la "caligráfica" que imita la escritura manual,
la "mecano" letras densas y pesadas o la ornamental
cargada de trazos y adornos.
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