| Las
dos unidades de medidas básicas en tipografía son la
pica y el punto (medida inventada por Didot). Seis picas o 72 puntos
equivalen aproximádamente a una pulgada; doce puntos equivalen,
a su vez, a una pica. Los puntos se utilizan
para especificar el cuerpo de un tipo, formado por la altura de
las mayúsculas más un pequeño espacio por encima
y por debajo de las letras. Tipos del mismo cuerpo pueden parecer
que sean de distinta medida según la altura de la x. Aún
teniendo el mismo cuerpo, una letra con la altura de la x grande
parece mayor que otra con la x pequeña. Asimismo, los puntos
también se utilizan para medir la distancia entre las líneas.
Las picas, sin embargo, se usan para medir la longitud
de las lineas. La unidad, una medida relativa que se determina dividiendo
la eme (que equivale a un cuadrado del cuerpo de la letra), se utiliza
para reducir o aumentar el set, proceso denominado "tracking".
El ajuste del espacio entre dos letras para crear consistencia entre
las palabras se llama "kerning". Estos dos conceptos los
veremos más adelante.

La cuadrícula tipográfica, sirve
para organizar los elementos tipográficos y pictóricos
de una página y unificar todas las partes del diseño.
La complejidad y la configuración de las cuadrículas
depende de la naturaleza de la información que se debe incorporar
y de las propiedades físicas de los elementos tipográficos.
Las cuadrículas tipográficas estándar poseen
líneas de contorno, módulos cuadriculados, columnas
de texto, medianiles (espacio en blanco entre dos columnas de texto)
y márgenes.
El principio básico que deberemos tener
en cuenta cuando comenzamos con el diseño de una retícula
es comenzar a trabajar con los elementos más pequeños
y a partir de ahí hacer una progresión ascendente
y congruente. Así deberemos establecerlo a partir del interlineado
(o espacio entre líneas = suma entre el cuerpo y la interlínea)
del tipo más pequeño que utilicemos en nuestro diseño.
Nota: estos conceptos se verán más
ampliamente en los temas de diseño editorial.
|