Diseñar con tipos y colores es un gran
reto, ya que cuando los colores y los tipos aúnan sus
fuerzas, el riesgo de errar se acentúa; aunque también
es cierto que la combinación de tipos y color hace que
se resalte los atributos visuales y expresivos de la tipografía.
En la elección del color uno de los
aspectos que debemos no olvidar es la legibilidad tipográfica.
Estamos acostumbrados a ver tipos negros sobre papel blanco,
y tradicionalmente esta combinación es la más
legible. Además muchos tipos se han diseñado para
ser leidos como letras negras sobre fondo blanco y ofrecen una
optima legibilidad impresos de este modo.
En el momento en que se añade color
al tipo o al fondo, se altera la legibilidad del texto. En consecuencia,
la tarea del diseñador es combinar las propiedades del
tipo y el color para multiplicar su potencial comunicativo.
Estos dos elementos pueden dar vida a un texto que, de otro
modo, fracasaría en su vertiente comunicativa.
Para alcanzar la óptima legibilidad
cuando se diseña con tipos y color se han de sopesar
cuidadosamente las tres propiedades del color (tono, valor e
intensidad) y determinar el contraste apropiado entre las letras
y su fondo. Cuando se combinan tipos y color, el equilibrio
entre estas características es crucial.
Los colores azul y naranja, complementarios
totalmente saturados, ofrecen un contraste tonal pleno, pero
cuando lo aplicamos a tipo y fondo los bordes de las letras
tienden a oscilar y complica la lectura del texto. Esto ocurre
porque ambos colores poseen un brillo que rivaliza entre sí
y que reclaman atención propia. La solución es
suavizar o acentuar uno de los tonos haciendo que su valor pase
a ser claro u oscuro.
Por otra parte, si dos colores análogos
están demasiado cerca en el círculo cromático
y no aportan suficiente contrate de tono o valor, deberían
reajustarse para agudizar dicho contraste. Un buen principio
es coger colores que no estén directamente enfrentados
ni estén demasiado próximos en el círculo
cromático. Deben buscarse colores compatibles, pero tambiÈn
colores que difieran en valor e intensidad.
Tendremos que tener también en cuenta
las cualidades y características de cada tipo, ya que
un tipo muy fino o estrecho, o una letra de trazo puede parecer
muy débiles o ilegibles si los tonos son muy similares
o si los valores están demasiado próximos. Por
lo tanto, debe de existir el contraste suficiente para proteger
la fidelidad de las letras.
Otro concepto que debemos conocer es el llamado
"color tipográfico":
una ilusión óptica creada por las propias proporciones
y las formas de los diseños tipográficos que nos
da la sensación de distinto color aunque esté
impreso en el mismo color. Aunque las palabras estén
impresas en el mismo color, cada una de ellas puede poseer un
tono distinto debido a las características porpias de
sus diseños tipográficos.
