|
El
rostro público de la empresa y sus marcas se manifiesta a
través de varios elementos de identidad: acciones, vehículos,
facturas, membretes, anuncios… éstos elementos de identidad
pueden concebirse y analizarse en diferentes niveles de generalidad.
Schmitt y Simonson
establecen por analogía con las cuatro pes de márketing,
las cuatro pes de elementos de identidad: propiedades, productos,
presentaciones y publicaciones. Determinando a éstos cuatro
elementos como los componentes principales de la gestión
de identidad e imagen.
Los elementos básicos
de las propiedades son los edificios, las oficinas, los establecimientos
minoristas, los vehículos de la empresa…
Entre los elementos
básicos de los productos están los aspectos o atributos
específicos del bien o servicio.
Las presentaciones
son el entorno del producto, como el envase o la etiqueta o el entorno
del servicio, como las bolsas de compra, la decoración del
establecimiento, las servilletas y el aspecto de los empleados.
Entre las publicaciones
están los materiales promocionales, la publicidad, las tarjetas
de visita y el material de escritorio.
Frecuentemente hay
tantos punto en que se manifiestan la identidad de la empresa que
sería impracticable e ineficiente dedicar recursos a todos
estos elementos de identidad. Podemos contemplar dos tipos de estrategia
en la identidad:
· La estrategia
de extensión: en la que se maximiza el alcance y las
probabilidades de alcanzar también a una gama variada de
clientes.
· La estrategia de concentración: en la que
se seleccionan ciertos elementos para que destaquen y para crear
la identidad, absteniéndose de intervenir en otros muchos.
Schmitt y Simonson
establecen que el análisis de la identidad de la empresa
debería comenzar en el nivel más elevado (las cuatro
pes) y proseguir en los diferentes elementos de iedentidad básicos
que le son propios. |