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Cuando nos referimos a un estilo, hablamos de
una calidad o forma característica, una manera de expresarse.
"Es la forma constante y, en ocasiones,
los elementos y las expresiones constantes que se encuentran
en el arte de una persona o un grupo." Meyer Shapiro.
Los estilos ayudan
a la notoriedad de las marcas, provocan asociaciones intelectuales
y afectivas, diferencian productos y los servicios, estableciendo
relaciones de afinidad. Los estilos ayudan a distinguir variedades
dentro de las líneas de productos, ayudan la combinación
de márketing a los diferentes mercados objetivos.
Una de las tareas
más importantes de la gestión de la identidad mediante
la estética consiste en asociar la empresas y sus marcas
a un estilo determinado.
Los estilos se componen
de elementos primarios y pueden analizarse en función de
éstos. El color, la forma y la línea son los principales
elementos del estilo visual. Los elementos primarios correspondientes
a los dominios sensoriales básicos son: vista, oído,
tacto, gusto y olfato.
La vista: Los elementos primarios más
prominentes de los estilos en el campo del márketing de la
estética son los visuales. Las investigaciones psicológicas
han puesto de manifiesto que las personas tienen una excelente memoria
para las imágenes. En comparación con las palabras,
las imágenes son mucho más características
y, por lo tanto, se recuerdan durante mucho más tiempo. El
nivel de discriminación de las imágenes es mayor que
el de las palabras. Las imágenes son estímulos complejos
que siempre ofrecen pistas nuevas. Son muy distintivas y, por lo
tanto, se pueden recordar con una relativa facilidad.
La forma: Una botella puede convertirse
en una marca comercial o en un símbolo; puede crear una identidad
casi por sí sola.
De hecho, la importancia de la forma como elemento estético
puede incluso imponerse en la funcionalidad como factor en las decisiones
de la empresa.
Como símbolos visuales, las formas también son una
importante fuente de identidad mundial. A diferencia de los nombres,
las formas atraviesan las fronteras culturales con relativa facilidad.
Sin embargo, los expertos en márketing han de identificar
por qué determinadas formas ocasionan ciertas impresiones.
Más allá
de los objetos específicos que puedan producir las formas,
éstas se componen de varias dimensiones esenciales que dan
lugar a asociaciones específicas. Hay cuatro dimensiones
de la formas que los directivos o diseñadores deberían
tener en cuenta a la hora de planificar una estrategia estética:
- 1. Angularidad:
formas que contienen ángulos. La angularidad está
asociada con lo conflictivo, lo dinámico y lo masculino;
la redondez evoca armonía, la suavidad y la feminidad.
Algo similar sucede con las formas rectas y las formas curvas.
- 2. Simetría:
La simetría se da cuando las cosas de un conjunto, o las
partes de una cosa, están dispuestas de modo que existen
dos partes exactamente iguales pero contrapuestas, como si la
una fuese la imagen de la otra en un espejo. La simetría
crea equilibrio. Sin embargo, el atractivo de la simetría
tiene límites. La simetría, en cierta manera, da
sensación de orden y alivia la tensión; la asimetría
hace lo contrario, crea agitación y tensión, pero
en ocasiones, un toque de asimetría consigue que una imagen
visual no sea monótona. Frecuentemente la simetría
se yuxtapone con un toque de asimetría para transmitir
el sentido de equilibrio junto con un toque de movimiento. Por
ejemplo, cuando vemos la imagen de un reloj en una publicidad
lo normal es que la hora que aparezca en la esfera sea las 10
horas y 10 minutos, lo que nos permite que normalmente quede encuadrado
la marca del reloj, pero para romper esta simetría en muchas
ocasiones se coloca el segundero en 35 segundos.
- 3. Proporción:
La proporción es otra importante variable que influye
en el modo en que percibimos las formas. Las formas angulares
alargadas y las formas oblongas amplían el campo de visión,
con lo que dan la impresión de captar más una escena
particular, creando una estética dominante.
Las formas angulares cortas dan la impresión de ser más
tímidas y humildes. Las formas circulares (simetría)
parecen ser menos potentes que las formas oblongas, pero crean
impresiones de armonía que resuenan con suavidad y perfección.
- 4. Tamaño:
Las formas grandes, altas o anchas, suelen ser percibidas como
potentes y fuertes, mientras que las formas pequeñas, cortas
o finas, nos parecen delicadas o débiles. La interpretación
del tamaño, más que las demás dimensiones
de la forma, varía sorprendentemente según las culturas
y los países.

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